La ley “Justina” por primera vez es aplicada en nuestra ciudad

La tragedia a veces puede trasformase en esperanza, eso fue lo que paso este sábado en San Andres de Giles. La perdida de una vida joven, se transformó en esperanza de vida para muchas personas. Por primera vez en San Andres de Giles se aplico la llamada “ley Justina” sancionada en julio pasado que establece que todo mayor de 18 años es donante de órganos a menos que exprese lo contrario y que no es necesario (como sucedía antes de la sanción de la ley) la aprobación de sus familiares. La ley fue impulsada los padres de Agustina Locane, una niña de 12 años que falleció en noviembre pasado, esperando un corazón para trasplante.

Ayer, cuando los médicos declararon la “muerte cerebral” de Alan Montenegro, gravemente herido en un siniestro vial en nuestra ciudad en la madrugada de ese día, se puso en marcha el operativo que despliega el equipo del INCUCAI. Horas después un equipo de profesionales del organismo, se hizo presente y realizo la ablación. La muerte de Alan no fue en vano, hoy algunos compatriotas recibirán la esperanza de una vida nueva y de alguna manera, el seguirá vivo en ellos.